-La salvación de lo salvaje-
De repente siento la sensación de tocarte y desnudarte, de besarte y acariciarte, de saciar la imposibilidad de el amor; entonces me levanto de mi cama para ponerme una gabardina y salir desnuda a la calle, llegar a tu casa lo más rápido posible, tocar el timbre, tirar la puerta si hace falta, te beso con ansía y fuerza, cojo tu mano y te llevo a la cama más próxima, que le jodan a la cama, te tiro al suelo, me preguntas qué me pasa y yo me entretengo en responderte con mi lengua, desde arriba hasta abajo, ya no preguntas solo actúas y te pones encima, pero da igual ahora quiero ser yo la que maneje la situación, vuelves a estar abajo, sobran las palabras y con ella tu ropa, te sientes inferior y me empiezas a desear más, me quitas la ropa con la boca inclusive, adiós a tus pantalones y con ellos tu ropa interior, la mía ya empezó a desaparecer, te muerdo me muerdes y más intensidad, te agarro las muñecas que quedan pegadas al suelo, mientras intento jugar con las miradas, y entonces sucede, entre tanto movimiento se te escapa un te amo y no me importa en estos momentos, no presto atención a nada más que a mis orgasmos, satisfacción extrema, hemos acabado y sonreímos, me tumbo a tu lado y mientras tanto me ofreces una cerveza, me levanto te doy las gracias y me marcho.
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